
Cuando entendés que todo en la vida tiene un sentido uno solo flota, se deja llevar. La vida es un río, avanza siempre en la misma dirección, se puede nadar contra la corriente hasta agotarse pero el río se va a encargar solito de llevarte hacia donde debas ir. La vida no da a elegir, te pone en un lugar y en un tiempo, el desafío es aceptar como viene la mano y a partir de ahí avanzar y hacer algo distinto con eso que te tocó en suerte. Todo tiene un sentido; todo forma parte de un gran cuento que se está escribiendo que entienda el presente que nada es para siempre, lo que hayas perdido, no encuentra más lugar aquí. Garabatos en mi anotador recordando el tonode la clave de sol, evocando tu forma de ser una niña en frasco de mujer. Algo que nunca sentiste, el sacrificio que se convierte en arte, La necesidad de hablar con los pies y con el cuerpo cuando no se puede de otra forma, coinciden en el punto de creer que la vida puede ser mejor y que el arte tiene ese poder de transformación. Se dice que la diferencia entre lo posible y lo imposible reside en la determinación de cada uno; nada es imposible. Y ahora sueño que voy caminando por todas las cosas que faltan vivir. Menos mal que ya entiendo mi tiempo, y lo espero sin mucho pedir. Bailar, es pensar con los pies, bailar es sentir que nada importa más que uno, la música y el movimiento. Es como si algo en mi interior quisiera llamar mi atención y decirme, alertarme de que algo me sucede. Pero no se que, y nadie puede saberlo. Es como un imán que me aleja de ete mundo de a ratitos. Estoy enredada en pensamientos y al filo de la resignación, ya parece algo habitual. Quiero cambiar de escena, esto parece un simulacro, pero demasiado real. Siento mis piernas resquebrajandose, hay una grieta en mi corazón y mis ojos ya no parecen ver más allá. Quiero escaparme de mí misma, aunque sea por hoy. Esto es algo más, en mí es algo más, y más que cualquier cosa. Mucho más



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